Ayer nos dejó mi tío Vinnie.

Sé que su pérdida dejará una profunda desesperación en muchos, pero sé en el fondo de mi corazón que su significado, su mensaje y su energía no se han perdido en modo alguno.

Mi oración es que Él desate Su Amor sobre todos nosotros, un amor destructivo, es decir, un amor que cambie la estructura de todas las cosas, que mueva montañas y nos deja sobrecogidos. El tipo de desestructuración que sólo deja la cualidad más esencial de todas: abrazar el valor de un alma sabiendo que el alma no puede morir.

Él ya ha desatado este Amor en todos nosotros, pero debemos estar preparados para recibirlo. En verdad, mi oración más profunda es que abramos nuestros corazones para recibirlo. Que el Di-s Viviente nos permita hacerlo más allá de toda expectativa y aprisionamiento de nuestros egos.

Amén

Tío Vincenzo

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Él es mi pastor.

Tú, oh Rey de gloria infinita, eres mi pastor,

En ti tengo todo lo que necesito:

Tú me permites estar en paz,

Me conduces en la tranquilidad,

Tú restableces mi alma.

Sí, aunque me enfrente a todas las dificultades posibles

nunca tendré miedo,

porque Tú estás conmigo a través en todas ellas.

Tu poder y autoridad me reconfortan.

Preparas un banquete ante mí

Frente a todas mis opresiones.

Unges mi cabeza con aceite,

mi copa rebosa de vino.

Creeré en la bondad y la misericordia todos los días de mi vida,

y un día, según tu voluntad, habitaré en tu casa para siempre.

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